No es una app de ropa. Es una asesora con propósito que viste el cuerpo, cuida el alma y alimenta el espíritu — para que cada mujer descubra quién es antes de decidir qué ponerse.
"Tengo ropa hasta para tirar. Cada ocho días saco ropa. Pero llego al clóset todos los días y no sé qué ponerme."
No es un problema de tener más. Es más profundo: el estado de ánimo de la mujer define, sin que ella lo note, cómo arranca su día. Y vestirse se volvió un mundo de afán, dudas y autoestima.
perdidos cada mañana decidiendo qué ponerse
del clóset que casi nunca se usa por no saber combinarlo
no es la ropa: es el corazón con el que se levanta
"Que vuestro atavío no sea el externo… sino el interno, el del corazón." 1 Pedro 3 · de ahí nace el nombre
Atavío resuelve gratis el dolor superficial —qué ponerse— y a través de esa puerta acompaña a la mujer en lo que de verdad importa. Tres dimensiones, una sola experiencia.
Escanea cada prenda y la app la vuelve un catálogo precioso. Lee tu personalidad y tu ánimo y te arma los outfits del día con lo que ya tienes. Asesoría de estilista, en tu bolsillo.
Antes de pedirle nada, la app pregunta cómo estás. Acompaña con un devocional por niveles, versículos, adoración y retos — como una amiga que te habla con base bíblica y verdad.
Hábitos de alimentación según tu etapa, rutinas suaves de movimiento, conciencia de honrar el cuerpo. Integral: cuerpo, alma y espíritu en un mismo recorrido.
Cada módulo es simple para la usuaria y profundo por dentro. Así se siente usarlo.
La mujer toma una foto de cada prenda sobre la cama o colgada en pared blanca. La inteligencia artificial la recorta, la embellece y la cataloga: tipo, color, estilo, si es básico o tendencia. La app la guía paso a paso —empieza por los básicos y le enseña por qué.
Tres preguntas rápidas: cómo amaneciste, a dónde vas, cómo te quieres sentir. La app cruza tu personalidad + tu ánimo + tu agenda y te entrega 3 a 10 propuestas con lo que ya tienes. Y si quieres, te muestra cómo se vería puesto.
Al abrir la app, antes que nada: ¿cómo te sientes? Un devocional que escala contigo —leche o carne, según tu caminar—, versículos, una playlist para adorar y retos diarios que rompen patrones. Luego, hábitos de cuerpo según tu etapa.
No vendemos pantallas. Devolvemos tiempo, paz y certeza. Así se vive.
Abre la app medio dormida. No le pide nada: le pregunta cómo durmió, cómo se siente. Un versículo corto y una oración para lo que hoy le pesa. Tres minutos que le cambian el tono del día.
Un reto sencillo: hidratarse, una rutina suave de 10 minutos pensada para su etapa. La app la acompaña, no la presiona.
"Amanecí tranquila pero quiero verme linda. Voy a la oficina." En segundos: tres outfits con su propia ropa. Elige uno. Cero estrés, cero dudas frente al espejo.
Sobre su look aparece, discreta, una prenda que lo eleva: un blazer de la nueva colección. No es un anuncio. Es una asesora que la conoce. Un toque y queda en camino a su casa.
Sale al día con tiempo ganado, autoestima en alto y la sensación de que alguien la cuidó. Esa alguien fue Navissi. Sin venderle ropa — y por eso, volverá.
Una arquitectura agéntica: la inteligencia hace el trabajo pesado, la mujer solo decide.
Foto de la prenda. Sin estudio, sin complicación.
Reconoce tipo, color y estilo. Embellece la imagen.
Cruza ánimo + personalidad + agenda → propuestas.
Sugiere la prenda perfecta. Compra y despacho in-app.
Visualiza el outfit puesto. Se genera solo cuando la mujer lo pide, para cuidar el costo.
Cada clóset son fotos que crecen con la base. Costeado y proyectado de antemano.
El devocional y la asesoría hablan con calidez, con base bíblica y verdad.
La app no arranca vendiendo ropa. Resuelve un dolor gratis, gana confianza y se vuelve parte de la vida de la mujer. La marca entra por la puerta del corazón.
Outfits con su propia ropa. Cero fricción. La mujer recibe valor antes de gastar un peso.
Devocional y bienestar diarios. La app se vuelve hábito y la marca, una compañía con propósito.
Recomendación de prenda Navissi sobre el look + membresía con beneficios. Vender ayudando.
"Conocí la app antes que la tienda." Comunidad mundial lista antes de aterrizar en cada ciudad.
No se construye todo de una. Cada semana cierra con una entrega usable que se valida con usuarias reales y se ajusta; cada mes completa un bloque de la app.
El corazón visual de la app: tu armario convertido en catálogo.
El gancho comercial: del "no sé qué ponerme" a la prenda Navissi en el carrito.
El propósito completo: devocional, bienestar y la experiencia integral.
Una cuota mensual por cada mes de desarrollo: 3 meses, 3 cuotas — el detalle está en la sección de inversión.
Estructura clara, sin sorpresas: el desarrollo se paga por meses —una cuota mensual, con cuatro sprints semanales dentro de cada una— y, cuando la app queda viva, un mantenimiento mensual. Todo en pesos.
Una cuota mensual de $4.900.000 COP por cada mes de desarrollo —estimado en 3 meses, con 4 sprints semanales dentro de cada uno—. Cada semana, una entrega usable. Si el desarrollo toma meses adicionales, cada mes extra va al mismo valor.
Al terminar, $1.900.000 COP/mes mínimo: servidor, soporte, administración y hasta 50 USD/mes en tokens de IA incluidos.
El costo real sube con el uso de las usuarias (imágenes IA, agente, almacenamiento). Es transparente y se ve en el simulador; el excedente se coordina contigo.
Si tras los 12 sprints quieres más módulos, se reaplica el canon de $4.900.000 COP por el tiempo que tome. Mientras tanto, el mantenimiento sigue incluido.
Cada semana ves algo real y usable, lo validamos con usuarias y ajustamos. Avanzas con control total y sin pagar todo por adelantado.
El mínimo sí: $1.900.000/mes. De ahí para arriba depende de cuánta gente use la app — y eso lo puedes proyectar en el simulador.
Una reunión de una hora: demo del sprint que cierra, tus ajustes y las pruebas con usuarias reales. Nada se define sin ti.
Totalmente. La marca Navissi, su contenido y su dirección creativa son y seguirán siendo tuyos. Nosotros somos el puente.
Aparte del desarrollo está lo que la app gasta para funcionar: IA, servidores y almacenamiento. El mantenimiento base cubre el mínimo; de ahí para arriba, el costo crece con el uso. Lo dejamos calculado y transparente desde el día uno.
Una herramienta viva donde se ve, en tiempo real, cuánto cuesta correr la app según usuarias y uso. Para que la membresía y la estrategia se definan con números, no con suposiciones.
costo de operación estimado a escala · ajustable
Abrir el simuladorAl firmar aquí apruebas el alcance y el modelo de inversión descritos arriba y autorizas el inicio del proyecto. La firma se registra con sello de tiempo, verificación por correo y huella del documento — con validez en Colombia (Ley 527 de 1999 y Decreto 2364 de 2012).
Cargando el acuerdo…
Atavío no es una app más. Es moda con alma: la excusa hermosa para que miles de mujeres, en cualquier ciudad del mundo, se encuentren con quienes son — y con quien las ama.